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APORTACIÓN DE ASTURIAS A LOS HECHOS DEL DOS DE MAYO EN MADRID


EL DOS DE MAYO EN MADRID: >APORTACIÓN DE LOS DESPLAZADOS ASTURIANOS A LOS HECHOS DE AQUEL SANGRIENTO DÍA

Como seguramente ocurrió con los naturales de otras nacionalidades españolas, los naturales del Principado asturiano, aportaron también su granito de arena en defensa de las libertades nacionales, poniéndose ante los hasta entonces victoriosas águilas francesas.

Sabido es que el asturiano muy pronto emigró a la capital de la nación, con objeto de probar fortuna en la Corte madrileña, al amparo en muchos casos, de aquellos otros asturianos que por su ubicación social se hallaban mejor situados y a su lado lograrían aprovechar la ocasión de dejar a un lado los aperos de labranza, y dedicarse a tareas que consideraban menos agobiantes y sin embargo mejor remuneradas.

Hallabanse por allí personajes como Canga Argüelles, el joven José María Queipo de Llano, el “divino” Argüelles, Campomanes, etc. A su servicio o muy directamente relacionados por lazos tan sencillos y fuertes como eran los del terruño, tanto como solían establecer los asturianos hasta no hace muchos años y siendo siempre independiente esta relación del nivel social en que cada uno se encontraba, estaban muchos de los que lucharían, saldrían heridos o fallecerían durante la patriótica y sangrienta jornada del 2 de mayo inicial de la terrible sangría en que se vio envuelta toda la península Ibérica.

De resultas del fragor de aquellos desiguales combates, quedarían tendidas para siempre sobre tierras castellanas, las siguientes personas de las que consta su origen, de otras, que no citaremos no ha quedado este mínimo dato, visto que todos actuaban incógnitamente a impulsos solo de su acrecentado amor a su tierra española.

Fueron los siguientes:

Muertos:

 

·         Antonio Fernández Garrido, de Antuña, en Turiello de Langreo, albañil.

·         Antonio Martín Rodríguez, de Lartosa, Cangas de Tineo, aguador.

·         Tomás Álvarez Castrillón, cochero del general marqués de San Simón.

·         Manuel Suárez Villamil, de Navia, amanuense.

·         Tomás Huergo Tejero, de Oviedo, criado del Embajador de Francia.

·         Tomás Menéndez, de San Martín del Rey Aurelio, de profesión sastre.

·         Domingo Girón, muerto en la calle de Bordadores.

·         Vicente Pérez del Valle, de El Mercado (San Julián de los Prados-Oviedo), Ayudante en el Hospital General, fue hecho prisionero cuando lo defendía con otros asturianos.  Fusilado contra la Puerta de Recoletos.

·         Alonso Pérez, de Oviedo, enfermero, muerto durante la refriega en el Hospital General.

·         Domingo Braña Calvín, de Candanosa de Barcia (Luarca), mozo de la Aduana del Tabaco, fusilado en la montaña del Príncipe Pío, el 3 de mayo.

 

 

 

Heridos:

 

·         Antonio López Suárez, de Oviedo, soldado.

·         José Gutiérrez, de Covadonga, estudiante, acabó la lucha con 43 heridas, de las que se le hicieron curas el día 5, logrando curarse y llegar a su casa al cabo de tres meses.

·         José Fernández Villamil, natural de Fresnedo (Pola de Allande), dueño de la posada que había en la plaza del Matute

·         José Muñiz Cueto, de Villalaín (San Salvador de Valledor-Allande),

·         Miguel Muñiz Cueto, de la misma naturaleza y hermano de José.

·         Salvador Martínez, de Valbona (Pola de Allande).

·         Antonio Arango, de Noceda (Besullo-Allande).

·         Miguel López, de Recimuro (Bimenes), estos cinco, eran criados de la posada de Fernández Villamil, en la plaza del Matute.

·         Manuel Armayor, de San Pedro de Ladines (Sobrescobio), Maestro cerrajero.

·         María Ramos, de Folgueiras de Cotos (Ibias), herida por unos coraceros en la Puerta de Toledo, cuando ayudaba en una barricada.

·         Manuel Portín del Valle, de Oviedo, mozo del Real Refugio.

·         Pedro García, de Oviedo, mozo del Hospital de San Juan de Dios.

·         Francisco Fernández Gómez, de Riocastiello (Cerredo-Tineo), criado. Herido gravemente en la calle de Antón Martín, hubo de amputársele el brazo derecho.

·         Francisco Blanco Escalada, de Cangas de Onís, pinche de cocina en el Hospital General, de tan solo 16 años.

·         Francisco de Labra Cego, pinche de cocina con Escalada, natural de Arenas (Villanueva-Parres)

·         Patricio Cosme Menéndez, de Oviedo, lavandero en el Hospital General.

·         Francisco García, de Ansarás (San Julián de Ponte-Tineo)

·         Antonio Meléndez Álvarez, de Larón (Cangas de Tineo)

·         Francisco Fernández, natural de Naviego (Cangas de Tineo), criado del conde de Puebla del Maestre.

·         Juan González, de Naviego (Cangas de Tineo, criado de Melo-Portugal, marqués de Villesca.

 

Sirva esta humilde contribución al recuerdo de aquellos que expusieron su vida por recuperar la libertad peninsular, en un periodo muy difícil, en el que todos los pueblos de España estuvieron plenamente unidos en el fin común: la expulsión de aquellos ejércitos extranjeros, que habían hecho grave incursión por la bien delimitada frontera del Noroeste peninsular, gracias al consenso de la corona española con el recién estrenado imperio francés. Al final la única solución vino de mano del pueblo que supo aglutinarse y defender lo poco que les quedaba, sin pensar jamás que en agradecimiento el añorado rey Fernando VII les pagaría con las mayores villanías, muriendo muchos de los más valorados lideres populares, en cadalsos y patíbulos repartidos por toda la geografía española, víctimas de aquel traidor monarca.

 

Como imprescindible base para elaborar las listas hubimos de dar una nueva lectura a las obras siguientes: 

 

CIRIA Y NASARRE, H.: DOS DE MAYO EN 1808-1908. Noticias y apuntes. M. Imp. Ducazcal, 1908.

RAMÍREZ, Braulio A.: CORONA FÚNEBRE DEL 2 DE MAYO DE 1808. M. 1849.

GARCÍA PRADO, J.: Hª DEL LEVANTAMIENTO, GUERRA Y REVOLUCIÓN DE ASTURIAS (1808-1814). Ov., 1953

PÉREZ DE GUZMÁN, J.: EL DOS DE MAYO EN MADRID. M., 1986

Linsy Oflodor