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EL 2 DE MAYO Y EL ALCALDE MAYOR DE NAVALCARNERO

José María Bausa


Con este título se preocupó don José María Bausa de confeccionar un curioso y documentado artículo mediante al cual hoy, cincuenta y dos años después podemos referirnos a este desconocido personaje que fue el alcalde de Navalcarnero en los días iniciales de la guerra de la Independencia.

Nos dedicaremos a exponerlo tal y como su autor lo confeccionó para publicarlo un 3 de mayo de 1947, en el periódico "El español".

Decía pues el artículo:

"Nunca segundas partes fueron buenas, se dirán muchos al leer el anterior título. Pero yo quiero vencer su desdén diciéndoles: no se trata de segundas partes, sino de la parte más importante de la primera, hasta ahora desconocida de nuestras generaciones.

Los historiadores de la guerra de la Independencia, y especialmente los del Dos de Mayo, no supieron de los hechos que voy a referir, y ello ha sido causa de que no ocupe Navalcarnero y su alcalde mayor el lugar preeminente que les corresponde en la historia patria.

Este alcalde, llamado D. Antonio Lorente, fue nombrado para este cargo por S.M. el Rey D. Carlos IV en virtud el real título que se le expidió en Aranjuez en 17 de febrero de 1803, tomando posesión de su plaza el 2 de marzo del mismo año.

Y para conocer las circunstancias personales que concurrían en este hombre benemérito de la Patria -nunca podrá llamarse así con más justicia- no tenemos sino leer su Hoja de Servicios.

ANTECEDENTES

En el año de 1814,terminada la guerra contra el francés, se presentó en Navalcarnero para posesionarse nuevamente de su cargo, lo que dio origen a un litigio que promovió el que lo ocupaba, D. Josef del Valle.

El Consejo de Castilla, antes de resolver, solicitó una información sobre la actuación del Sr. Lorente, lo que fue motivo de que éste presentase una documentación detallada, que nos ha llevado a la convicción del realce histórico de nuestro personaje. Toda ella existente en un legajo del Archivo Histórico Nacional.

Pide el Consejo se conteste a estas tres preguntas:

Primera. Si Lorente se condujo con honradez y justicia como alcalde.

Segunda. Si consta que abandonó su empleo a la entrada de los franceses y se fue de la Villa sin haber jurado al intruso.

Tercera. Si es cierto igualmente que en el día 2 de mayo, cuando sucedió el alzamiento de los franceses en Madrid, puso oficio a Badajoz y Sevilla con posta, dando parte a la Nación de lo ocurrido en la Corte con los enemigos, para que cada uno, por su parte, concurriese a la defensa.

DOCUMENTACIÓN

El Sr. Lorente presentó los siguientes documentos, que transcribo:

"Ldo. D.Antonio Celedonio Lorente, Corregidor que ha sido de la Villa de Velmonte en la Mancha, de la de Sahagún en Castilla y alcalde mayor de Navalcarnero, ante mí como más haya lugar en derecho, parezco y digo: Que teniendo que acreditar cómo el día 3 de mayo de 1808 en su mañana llegó a esta Villa de Talavera de la reina un posta despachado por mí de la de Navalcarnero, que en la actualidad me hallaba de alcalde mayor, en el que daba cuenta a la Nación de lo ocurrido en Madrid con las tropas enemigas francesas, que la patria se hallaba en sumo peligro, que para su remedio todo buen vasallo se armase en su defensa, y que si había tropa se pusiese en marcha a socorrer la capital: que llevaba la orden de seguir a Badajoz y Sevilla sin detenerse, por cuya causa iba el pliego abierto para que se enterasen los justicias y éstas remitiesen oficios a los pueblos; con cuyo aviso se alarmó esta noble y leal villa e igualmente produjo dicho oficio un suceso tan rápido que toda la Extremadura se armó en breves días. Para la justificación de todo lo expuesto presentará testigos que se examinarán con citación del procurador síndico general de esta villa y con la misma citación, en caso que me convenga, se servirá Vm. Acordar certifiquen las personas que señalase, y evacuados que sean todos los particulares e interpuestos por Vm. Su autoridad y judicial decreto, mandar se me entreguen las diligencias para el uso que me convenga. Por todo lo cual a Vm. Suplico se sirva así mandarlo, con la entrega del expediente a su debido tiempo y con la interposición de su oficio noble autoridad y judicial decreto, por ser justicia que pido = Licenciado D. Antonio Celedonio Lorente.

Otrosí: Yo, Josef Gómez Badajoz, Prov. De causas de este número, ratifico a nombre del contenido en el presente escrito todo cuanto en él se contiene, y pido que además de lo solicitado se ponga a esta continuación por el presente escribano, como único de los fhos y acuerdos del Ylustre Ayuntamiento de esta villa testimonio de lo que resulta del expediente y demás documentos pertenecientes al asunto que expresa el pedimento antecedente, providenciando en lo demás según lo solicitado. Suplico a Vm, así lo estime en justicia, ut supra = Josef Gómez Badajoz."

"AUTO. Por presentada, y previa citación de cualquiera de los señores procuradores, recíbase a esta parte la justificación que ofrece con los testigos que presentase: El presente escribano certifique a esta continuación lo que supiere sobre el particular, y hecho se proveerá. Lo mandó el Señor Don Yldefonso Martín Gutierrez, alcalde ordinario de primer voto de esta villa de Talavera en ella a once de Junio de mil ochocientos y catorce = Gutierrez= Ante mi. Francisco de Montemayor Córdova."

Citación. Yncontinenti, yo el secretario cité en forma con el auto anterior al Señor Don Jose María de la Paz Rodríguez, procurador síndico general del común de vecinos de esta villa en su persona, quedo enterado. Doy fe. Montemayor."

LO QUE DICEN LAS AUTORIDADES DE TALAVERA

"Justificación testigo 1º. Don Pedro Pérez de la Mula. En dicho día, mes y año, yo el secretario hice saber el auto anterior a Josef Gómez Badajoz, procede a nombre de su parte en su persona doy fe = Montemayor=

En la villa de Talavera de la Reina, a quince de Junio de mil ochocientos y catorce, para la justificación solicitada por parte de Don Antonio Celedonio Lorente, ante el Señor Don Yldefonso Martínez Gutierrez, Alcalde ordinario de primer voto de ella, compareció por testigo el Ldo. D. Pedro Pérez de la Mula, abogado del Real Consejo en ella, de quien su merced por ante mí el escribano recibió juramento que el susodicho hizo como requiere por Dios y una cruz según derecho, ofreciendo decir verdad en lo que supiere y le fuere preguntado, y siéndolo por el tenor del pedimento que antecede dijo: "Es cierto recibió el oficio del alcalde mayor de Navalcarnero como entre las dos a tres de la mañana del día tres de mayo de mil ochocientos ocho por medio de un posta que caminaba hacia Badajoz, el que se presentó al declarante como teniente corregidor que era de esta villa y en quien residía por entonces la Real y ordinaria jurisdicción; que en dicho oficio se hacia la triste pintura de lo que pasaba en la capital y exhortaba a que los pueblos concurriesen a la posible brevedad al socorro de la Corte y villa de Madrid, motivo por el que convocó el declarante inmediatamente al Ayuntamiento a las personas distinguidas del pueblo y a los coroneles de los Regimientos de Caballería de Vsares de España y de Suyzos que se hallaban en esta villa y con su dictamen, sin pérdida de tiempo, se despacharon oficios por medio de propios a todos los pueblos comarcanos de la jurisdicción y partido para que se presentasen armados en esta villa y reunidos todos caminasen con rapidez a socorrer a nuestra capital: Que en efecto se hizo el alistamiento en esta villa de los hombres que quisieren presentarse al Real Servicio: se excitó por medio de oficios a las ofertas voluntarias que quisieren hacer sus vecinos: se despachó un posta a la ciudad de Badajoz, suplicando a su Capitán General nos remitiese municiones y que dispusiese de este pueblo y los de su jurisdicción y partido para toda la defensa de la capital de nuestro Soberano y de la Patria. Que alistados muchos vecinos, solteros y casados: verificadas muchas ofertas de hombres, armas y dinero, y empezando a concurrir de los pueblos los hombres, que remitían a porfía, tratando de que reunidos caminasen al socorro de Madrid, llegó otro posta con nuevo oficio para que cesase todo preparativo y se suspendiese toda diligencia en atención a que ya había calmado en Madrid el trágico suceso que había sosegado el tumulto y que ya no necesitaba por entonces del auxilio que se había pedido. No obstante esto, el declarante no omitió medio alguno para preparara los auxilios necesarios en caso de nuevo aviso, manteniendo la correspondencia con el capitán general de Badajoz, por ser el más inmediato jefe con quien entenderse respecto de la ocupación de los enemigos de Madrid, como en efecto remitió pólvora, cartuchos y piedras, que después cogieron los franceses, y siempre se le ofrecía la villa y sus pueblos para la defensa de nuestro Soberano, la Patria y Religion. Que todo así es la verdad, sin cosa en contrario bajo el cargo de su juramento, en que se afirma y ratifica, y que es de edad de sesenta años, y lo firmó con su mano, de que yo, el escribano doy fe. =Gutierrez= Pedro Pérez de la Mula.= Ante mí. Fco. De Montemayor Córdova."

"Testigo segundo. D. Juan García Peletero. El que manifiesta ser vecino de Talavera: que prestó juramento en forma y dijo que en la mañana del 3 de mayo de 1808, como alguacil mayor que era de esta villa, fue llamado por el Ldo. D. Pedro Pérez de la Mula, teniente corregidor, que era igualmente por S.M. de ella, para que concurriese a su casa para un asunto urgente, y en efecto, habiendo ido inmediatamente, le manifestó un oficio del alcalde mayor de Navalcarnero, que le había entregado un posta que seguía para Badajoz y en él daba parte de que las tropas españolas y el paisanaje de la villa y corte de Madrid se estaban batiendo, por cuyos motivos exhortaba dicho alcalde a que los pueblos concurriesen a la posible ligereza a el auxilio de dicha corte, en cuya virtud el expresado señor teniente corregidos convocó inmediatamente a varias personas de distinción del pueblo y a los coroneles de los regimientos de Caballería de Usares de España y Príncipe, como igualmente al de Suyzos, que se hallaban en esta villa en aquella sazón, y habiendo visto dicho oficio se tomaron inmediatamente las más enérgicas disposiciones, despachándose oficios por medio de propios a todos los pueblos de esta circunferencia y partido para que concurriesen armados a esta villa a efecto de acudir inmediatamente al socorro de la capital; asimismo se hizo en este pueblo el alistamiento de los que quisiesen prestarse voluntarios al Real Servicio, y por medio de oficios se exhortó a los vecinos para sí querían hacer ofertas voluntarias, despachándose posta a la ciudad de Badajoz al capitán general para que remitiese municiones, y que desde luego dispusiese de esta villa y pueblos de su partido para acudir a la defensa de nuestro Soberano, la capital y Patria, y habiéndose alistado diferentes jóvenes solteros y hombres casados, ofrecido sumas de mes y armas, y concurrido otros armados de los pueblos, que con gran contento se prestaban, estando disponiendo el que partiesen para el socorro de la corte se recibió otra posta y oficio para que se cesase en todo preparativo y se suspendiese en atención a que el suceso ocurrido en la capital había calmado, y que por entonces no era necesario el auxilio, en cuya consecuencia el deponente como tal alguacil mayor, puso en práctica todas las diligencias que se le encargaron por el señor teniente corregidor, relativas a el asunto, habiéndose tenido correspondencia con el capitán general de Badajoz por la ocupación que de la capital tenían hecha los enemigos, por cuyo conducto se recibieron en esta villa de Badajoz municiones y piedras. =Que se ratifica en su juramento, y es de edad de sesenta años, y lo firma con su md., de que yo, el escribano, doy fe. =Gutierrez.= Juan García Peletero.= Ante mí, Fco. De Montemayor Córdova."

"Testigo tercero. D. Carlos Zacarías de Larrea. En el mismo día e igual preámbulo y forma, este testigo declara que en la mañana del 3 de mayo de 1808, siendo la hora de las tres de ella, con corta diferencia, fue llamado, como regidor que era del ilustre Ayuntamiento, para que concurriese inmediatamente a la casa del Ldo. D. Pedro Pérez de la Mula, teniente corregidor que era de esta villa, y habiéndolo ejecutado inmediatamente, vio había diferentes gentes de distinción en ella, y enseñándole un pliego del alcalde mayor de Navalcarnero que había entregado un posta que pasaba a Badajoz, resultaba en él que dicho alcalde mayor manifestaba y exhortaba a que los pueblos concurriesen con la mayor celeridad al socorro de la corte de Madrid, que estaba batiéndose la tropa española y el paisanaje con los franceses, por cuyo motivo se despacharon veredas inmediatamente a los pueblos de este partido para que se presentasen con toda clase de armas que tuviesen en esta villa para acudir en socorro de dicha corte: en este pueblo se hizo alistamiento de ... Doy fe. =Gutierrez. =Carlos de Larrea. =Ante mi, Fco. De Montemayor Córdova. "

Omitiremos el resto de lo expuesto en el documentado artículo en lo relativo a las comparecencias, por ser formulismos de igual contenido a los expuestos en los dos primeros testimonios.

"Cuarto testigo. D. Gaspar de Perla. En igual fecha y con las mismas formalidades que en los anteriores, manifiesta que como jurado que era por su estado general del ilustrísimo Ayuntamiento de esta villa, en el día 3 de mayo de 1808, y hora entre tres y tres y media de su mañana se le pasó recado por el señor Ldo. D. Pedro Pérez de la Mula para que concurriese a su casa como individuo que era del Ayuntamiento, de que asimismo era Presidente el dicho D. Pedro, y como tal teniente corregidor de esta villa, y con efecto, habiendo ido inmediatamente, le manifestó un pliego, dirigido por el alcalde mayor de Navalcarnero, que había entregado un posta, despachado por el citado alcalde, y pasaba a Badajoz, en que se daba parte de que la corte se hallaba en sumo peligro, que las tropas españolas y el paisanaje se estaban batiendo con los franceses, exhortando... Doy fe. =Gutierrez. =Gaspar Perla. =Ante mi, Francisco de Montemayor Córdova."

Certificación. Yo, Francisco de Montemayor Córdova, escribano público del número y único del ilustre Ayuntamiento de esta villa de Talavera, cumpliendo con lo mandado por el auto anterior, certifico: Que en la mañana del 3 de mayo de 1808, y hora de las tres de ella, como secretario igualmente del ilustre Ayuntamiento, se me pasó recado por el Ldo. D. Pedro Pérez de la Mula, corregidor de esta villa, para que fuese inmediatamente a su casa, lo que habiendo ejecutado sin dilación, me manifestó estando en ella un pliego, que había traído un posta, que pasaba para Badajoz, dirigido por el alcalde mayor de Navalcarnero, noticiando que en la corte de Madrid las tropas españolas y el paisanaje se estaban batiendo con los franceses, y que se acudiese al socorro: inmediatamente se dio parte a los coroneles de los regimientos de Cavallería del Príncipe, Usares de España y Suyzos de Infantería, que se hallaban en esta villa, como a varias partidas de vandera, para que inmediatamente se pusiesen en marcha para la corte; se despacharon varios despachos de vereda, que autoricé como secretario, a los pueblos de la circunferencia para que con toda clase de armas acudiesen al mismo fin, lo que en seguida se verificó, llegando a esta villa muchos hombres armados que se presentaron voluntarios para el servicio de S. M.; se exhortó a ofertas de todas clases, que igualmente se hicieron en gran parte; se remitió posta al señor capitán general de Badajoz para que nos remitiese municiones y estando tomadas todas estas disposiciones se recibió segundo posta de Navalcarnero a las doce y cuarto de la noche, firmado de D. Ignacio Montalbo, regente, en que anuncia estar ya sosegada la corte; pero no por esto se dejaron de dar disposiciones, y con fecha cuatro se recibió otro oficio de D. Antonio Lorente, en que manifestaba que por estar ocupado en asuntos del Real Servicio había dirigido D. Ignacio Montalbo, regente de la jurisdicción en Navalcarnero, la noticia de que por las sabias disposiciones del Gobierno se había ya sosegado el alboroto ocurrido en Madrid entre el paisanaje y las tropas francesas, y que por lo tanto repetía la misma noticia, asegurando que dicha corte estaba en la mayor tranquilidad, y que no habiendo órdenes en contrario por el Gobierno, se sirviera este Ayuntamiento suspender el movimiento de tropas y paisanaje; todo lo cual aparece de los documentos que obran en la secretaría de mi cargo sobre el particular, a que en caso necesario me remito. Que es cuanto puedo informar, con arreglo al certificado que me manda. =Talavera diez y siete de Junio de mil ochocientos y catorce. =Francisco de Montemayor Córdova."

"Informe del señor procurador síndico. El infraescrito, procurador síndico general de esta villa, con atención a la citación que se le ha hecho por el escribano que autoriza la precedente justificación, habiéndola visto y examinado con toda escrupulosidad, debe informar que respecto a que los testigos que en ella han depuesto son personas de todo carácter, y que el año de mil ochocientos y ocho representaban al pueblo, cree firmemente que todo el relato de sus declaraciones es cierto y verdadero, además de que le consta las disposiciones que tomaron para atender al socorro de la corte, y fueron verídicas. Y para que obre los efectos que convenga lo firmo en Talavera y Junio diez y siete de mil ochocientos y catorce. =José María de la Paz, proc. Síndico."

Sigue en el expediente tras estos documentos el auto de aprobación de ellos, el alcalde D. Ildefonso Martín Gutiérrez, de que da fe el secretario Fco. De Montemayor Córdova, y la legalización de todo lo anterior por los escribanos públicos de número de Talavera, Pedro González, Fernando García del Rosal y Francisco Antonio García del Rosal, que firman y signan.

INFORMES DE NAVALCARNERO

Estos documentos se unieron al expediente que se hacía en Navalcarnero ante el escribano de esta real villa Tomás Gutierrez del Páramo sobre el caso para contestar al Real Consejo de Castilla. El secretario del Ayuntamiento de Navalcarnero, por su parte, informa en el mismo "... que es público y notorio en esta villa y en la capital del reino con su provincia, sino que su rápida y acertada disposición en breve le hizo resonar en toda Extremadura hasta Badajoz, y desde allí llegó al reino de Granada y su capital", no dudando ser él su autor y el que remedió, sin duda, muchos males a la nación, precisamente en una crisis tan principal: que se observaron en él rasgos patrióticos, con especialidad el auxilio de víveres y forrajes a todo disperso militar español, recomendándole más esa conducta porque la practicaba en medio de las bayonetas enemigas, llegando al extremo en ocasiones de franquear las ropas de su uso a algunos soldados para que lograran por medio de disfraz ponerse a salvo, con otras acciones iguales que se le veían practicar diariamente y con el mayor gusto". El cura propio, D. Antonio Palao Espejo, añade "... que se comportó con honor y administró justicia con celo y desinterés en esta villa de Navalcarnero".

DEDUCCIONES HISTÓRICAS

Desconocen los historiadores esta actuación (Toreno, Pérez de Guzmán, Agustín Príncipe, López Prudencio, Gómez de Arteche, Tamarit, Sanz Martínez, Rincón y Jiménez, Vicente Barrantes y Santiago son los que he podido consultar, aparte los de Historia general de España).

Veamos lo que escriben en relación con estos hechos:

Toreno y don Pedro Agustín Príncipe dicen igualmente: Que "... el día 2 de mayo se encontraba en Móstoles el fiscal del Supremo Consejo de Guerra y Secretario del Almirantazgo, don Juan Pérez Villaamil, quien al conocer los sucesos de Madrid incitó al alcalde a comunicar inmediatamente aquel acontecimiento a las provincias meridionales de España... El alcalde no se hizo remiso y escribiendo al del pueblo más cercano, para que éste lo comunicase a su vecino y así sucesivamente, extendióse la alarma en el Occidente y Sur con una rapidez increíble. El oficio corrió de mano en mano y decía así..." (Aquí la conocida proclama.)

Toreno se expresa diciendo que el señor Pérez Villaamil incitó al alcalde para que escribiendo al del pueblo cercano, pudiese circular de uno en otro la noticia con rapidez.

Gómez de Arteche: "El alcalde de Móstoles incendió la Patria con su actuación"; y López Prudencio: "... La primera región adonde llega el valeroso toque de rebato que da el famoso alcalde de Móstoles con su proclama es Extremadura y la primera que se pone en armas, siendo su tan heroico como infortunado general el conde de la Torre del Fresno."

En otros lugares dice Agustín Príncipe: "... Estas palabras alarmantes llegaron a Badajoz el día 4..." "La nueva del sangriento 2 de mayo se supo en Badajoz el día 4 por conducto del alcalde de Móstoles." Y "Alarmada Sevilla en los mismos términos con la llegada de aquella nueva que el administrador de Correos de Talavera cuidó de transmitir a una multitud de pueblos..."

Hemos procurado obtener más datos de los archivos de Talavera (Ayuntamiento). Trujillo (municipal), Badajoz (municipal) y del señor conde de la Torre del Fresno) y municipal de Sevilla, no logrando ninguno por estar en situación imposible de estudiar el primero, y en los demás por no existir documentos referentes a estos hechos, según me contestan los encargados respectivos muy amablemente.

Ni una sola referencia al alcalde de Navalcarnero. Mas con todo lo antecedente llegamos a la conclusión de que la actuación del de Móstoles terminó al comunicar la noticia a su vecino el de Navalcarnero, acompañando o no la conocida proclama de la queno habla nadie en los documentos que aportamos, y que la correcta, fría y escueta redacción de ella sólo pudo ser hecha por persona muy versada en letras; seguramente lo haría el señor Pérez Villaamil, nunca el alcalde Móstoles ni los suyos.

Creo que con la copiosa prueba documental que aportamos se aprecia clara y detalladamente que el alcalde mayor de Navalcarnero, don Antonio Lorente, tiene derecho a que su nombre y autoridad ocupen un lugar destacado en la historia patria.

No pretendo regatear méritos al de Móstoles; sólo quiero colocar a su nivel, y creo que lo merece aun superior, el de Navalcarnero. Gracias a sus rapidísimas disposiciones se levantó en armas Extremadura en breves días. Y hasta en el caso de que el de Navalcarnero supiera lo ocurrido solamente por conducto del alcalde de Móstoles, sin que la diligente actuación de Lorente, bien expresa y patente, poco eco hubiese obtenido la iniciativa del primero. Lorente tenía más jerarquía y más medios y era lógico que obtuviera más resultado.

No se durmió don Antonio Lorente. Por pronto que pudiera tener noticia de los sucesos, serían las cinco o las seis de la tarde del día memorable, y habiendo de despachar oficios, como despachó, al menos para tres poblaciones: Talavera, Badajoz y Sevilla, y de buscar el hombre y caballo que llevarían la posta, el encargado entregó el pliego en Talavera entre dos y tres de la madrugada del día 3. Navalcarnero dista de aquella población unos ochenta kilómetros, y hay que tener en cuenta que a hora tan intempestiva perdería algún tiempo en encontrar el domicilio de las autoridades.

El mismo hombre, con el mismo caballo, sigue la ruta sin descanso (es lástima no conocer el nombre de este ciudadano extraordinariamente resistente, de dureza física increíble). En Talavera no dice otra cosa sino que va de paso a Badajoz; no pide nada y sólo se detiene el tiempo preciso para entregar el pliego.

Según Toreno, el jefe de Correos de Talavera hizo circular la noticia rápidamente hacia Extremadura. Esto es muy posterior. Ya hemos visto como dicen los de Talavera que el posta "... siguió sin detenerse..." y veremos después cómo el alcalde de Trujillo (camino más recto para Badajoz) acusa su llegada a la población el mismo día 3 de mayo. La intervención del administrador de Talavera es seguro que fue conjunta con la que desarrollaron las autoridades de la población, que despacharon un posta para el capitán general de Badajoz y verederos o propios a los pueblos, para lo que pondría el administrador los medios de que dispusiera al efecto. El 4 se supo la noticia en Badajoz, y no pudo llegar sino por conducto del hombre de Navalcarnero, que el 3 había pasado por Trujillo.

En cuanto su llegada a Sevilla es dudosa; las noticias se reciben allí el día 6 por oficios que envía el señor comandante general de Extremadura al comandante general de Cádiz, conducidos por el capitán de Milicias don Francisco Barreda, y que le mostró al paso a las autoridades sevillanas, que sacaron copia de ellas, dando al siguiente día 7 cuenta de ello en el cabildo extraordinario que se convocó para el caso. Se lee en las "Actas capitulares del Ayuntamiento de Sevilla de 1808", tomo XXXVIII: " ... Y luego leí las copias de los oficios que de orden del Excmo. Sr. Comandante general de Extremadura, conducía el capitán de Milicias don Francisco Barreda, al señor comandante general de Cádiz y mostró al paso por esta capital a los señores jefes de ella sobre lo ocurrido con las tropas francesas en la Villa y Corte de Madrid..." No sabemos pues, si llegó el esforzado emisario, aunque es lógico suponer que el capitán general de Badajoz tomará sobre sí la humanitaria decisión de propagarlo a Sevilla, ordenándole diera por terminada su misión.

El día 5 lanza el capitán general de Badajoz una circular que fija en las calles y envía a los pueblos, que decía así: "Los avisos que se han recibido manifiestan que nuestro amado Soberano y el Gobierno se hallan en un riesgo inminente... Conviene que haga usted publicar en todos los pueblos de su partido que aunque las noticias no son del todo auténticas, deben ser suficientes para que los buenos españoles se armen y dispongan a defender su Patria... y que todo ello se ejecute con la brevedad del rayo y se acreditará más que nunca que sabemos preferir todos los contratiempos y todos los trabajos a una opresión injusta". (Folios del Consejo de guerra celebrado en Badajoz en 4 de julio de 1816, por R. O. De 16 de febrero del mismo año.)

Las órdenes del Gobierno llegaron más tarde, como se colige de la siguiente acta del Ayuntamiento de Badajoz: "En esta ciudad se ha visto y leído un oficio del señor comandante general de las armas de esta provincia con fecha 7 de mayo del corriente año, en la que se inserta una superior orden del Excmo. Sr. Ministro de Guerra sobre lo ocurrido en la Villa y Corte de Madrid, y en su consecuencia acordóse: "Se conteste al dicho señor comandante de las armas el recibo de dicho oficio y que desde luego está pronta esta ciudad en general y particular a contribuir al sosiego y tranquilidad de este vecindario y a los demás que se ofrecen con motivo de las actuales circunstancias." (Sesión del 9 de mayo de 1808.)

VINDICACIÓN DEL SEÑOR CONDE DE LA TORRE DEL FRESNO, CAPITÁN GENERAL DE BADAJOZ.

De esto se deducen dos cosas: Que el Gobierno sólo recomendaba sosiego y tranquilidad y que el Ayuntamiento quería cumplir con el Gobierno, pues su demora en convocar sesión ante circunstancias tan extraordinarias se contradice con la admirable conducta del vecindario y del señor conde de la Torre del Fresno. Refiriéndose a esto dice don Miguel Agustín Príncipe: "... Siendo tan ejecutivas las disposiciones adoptadas, que no parecía sino que Badajoz quería ser la primera en alzarse contra aquellos franceses... Recibiéronse, empero, noticias de haberse restablecido la tranquilidad en la Corte, cuya circunstancia y la de haber dirigido Murat a Solano el oficio en que le ordenaba encargarse nuevamente de la Capitanía General, hicieron que aquel jefe mirase las cosas de otro modo". Nadie podrá negar, sin embargo, la conducta limpia y patriótica del capitán general. Envía rápidamente municiones a Talavera y recomienda "la velocidad del rayo" en la resolución de tomar las armas, se dirige a todos los pueblos de la provincia y si cesó acaso en su levantamiento fue debido a las noticias que recibiría de Talavera, donde llegó otro oficio de Lorente el día 3 recomendando por mandato del Gobierno (con quien había estado en contacto) que cesasen los preparativos por haber tranquilidad en la Corte. Después el Gobierno comunicó las mismas órdenes.

Dice Gómez Villafranca: "... En la circular del capitán general de Badajoz o en la alarma del corregidor de Trujillo (de quien después hablaremos) está el fundamento para que los historiadores como Toreno y Lafuente se hagan cargo de la prontitud con que Extremadura respondió al llamamiento..." ¿Y por qué no la actuación de las autoridades de Talavera? No lo dicen estos historiadores sencillamente porque lo desconocieron; en las actas precedentes queda palpable y detalladamente descrita su admirable conducta.

Pero todo ello tiene como premisa la rápida actuación del alcalde Lorente. Y aquí encaja perfectamente manifestar la conexión de éste con el corregidor de Trujillo, don Antonio Martín Rivas, el cual, en un escrito que suscribe en Badajoz defendiéndose ante el capitán general (pues fue acusado de prevaricador), dice entre otras cosas: "... Ultimamente, señor, un corregidor en fin, que en el día 3 de mayo de 1808 alarmó 82 pueblos de su partido, mandando alistar hombres, caballos, armas y provisiones, y que el 4 expidió sus circulares bajo una sola firma, por las meras noticias extrajudiciales de Navalcarnero y Móstoles..."

Aquí está la estela del posta de nuestro alcalde: su paso por Trujillo el mismo día 3. Añade Villafranca: " Detiénese, no obstante el movimiento insurreccional tan prontamente iniciado, atribuyéndose con verosimilitud hasta ahora no desmentida éste fenómeno a noticias tranquilizadoras que la astucia francesa hizo difundir por esta comarca con bien estudiada diligencia."

Hoy tenemos esto perfectamente aclarado. Fue debido a la comunicación que se recibió en Talavera con otro posta de Navalcarnero a las doce y cuarto de la noche del día 3, firmada, como sabemos, por don Ignacio Montalbo (regente), en ausencia del alcalde mayor, diciendo: "Suspendan todo movimiento, por haber cesado los alborotos de Madrid..."; confirmada por el propio señor Lorente en nuevo oficio recibido en Talavera con fecha 4, firmado por él, en que manifestaba que " ... por estar ocupado en asuntos del Real Servicio... ", no firmó el anterior, y añadía que "... por las sabias disposiciones del Gobierno se había sosegado el alboroto".

No es probable que estos oficios fueran apócrifos. Lo que sí podemos deducir es que Lorente marchó el mismo día 2 a Madrid a dar cuenta al Gobierno de sus determinaciones, apenas despachó los pliegos al posta, y que los ministros Aranza y O'Farril le dieron órdenes en el sentido en que las transmitió a Talavera.

¿Obró el Gobierno con temor, perfidia o fue engañado? Acaso pensar en lo primero sea acertado. Lo que no puede suponerse es que creyera que el asunto estaba terminado, porque es bien sabido que durante todo el día 2 siguieron los franceses obrando con crueldad, y el 3 se ejecutaban los madrileños a montones en el Prado, Príncipe Pío y otros lugares.

Don Antonio Celedonio Lorente Jiménez de Castro, alcalde mayor de Navalcarnero, ¡bien mereces como el que más, llamarte benemérito de la Patria!