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Siguiendo el "Año militar español" .

1-9-1812. Creacón del Regimiento de San Fernando, Nº 11 4-9-1812. Entrada de los españolas en Córdoba

8-9-1813. Rendición del Castillo de San Sebastián

10-9-1808. Sorpresa y entrada de los españoles en Logroño

12-9-1813. Acción del Coll de Ordal

14-9-1808. Creación del Regimiento de Bailén, Nº 24

14-9-1810. Sorpresa de La Bisbal

17-9-1812. Entrada de los aliados en Granada

21-9-1813. Persiguiendo franceses en el Coll de Moncada

1-9-1812. CREACIÓN DEL REGIMIENTO DE SAN FERNANDO, NÚM. 11

Tuvo este Cuerpo su origen en la 2ª Legión catalana organizada por el doctor D. Francisco Rovira en el Ampurdán con gente del país al principio de la guerra de la Independencia, cuyo caudillo llevó a cabo en ella en 1811 el hecho glorioso de la reconquista del castillo de San Fernando de Figueras (ver 10 abril). La Regencia del reino, queriendo perpetuar la memoria de este suceso, mandó organizar en Olot el regimiento de San Fernando con los restos de dicha legión, que en su mayor parte quedó prisionera cuando la rendición de dicho castillo, el 19 de agosto del mismo año, cuyo Cuerpo quedó definitivamente constituido el 1º de septiembre de 1812, teniendo por coronel al D. Francisco Rovira, con el grado de brigadier. En 1815 pasó a formar el Segundo batallón del regimiento de Fernando VII, recobrando vida propia por Real orden de 3 de marzo de 1825, en virtud de la cual se reorganizó en Villafranca del Panadés, y su anterior nombre de San Fernando por otra de 7 de junio de 1826.

En el Museo de Artillería se conservan tres banderas de este regimiento, señaladas con los números 125, 135 y .1489. Las dos primeras, pertenecientes al Segundo y Tercer batallón, son de seda blanca con la Cruz de Borgoña, y en los extremos de ésta cuatro escudos destruidos por el tiempo (Consistían en una llave de oro coronada, sobre campo de plata, Aunque en el Catálogo de dicho Museo /Madrid, 1856) se manifiesta que las tres banderas se hallaron en la conquista del castillo de Figueras, no debe ser exacta esta versión porque la creación del regimiento de San Fernando fue posterior a dicho hecho.). La última es la bandera coronela del Cuerpo.

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4-9-1812. ENTRADA DE LOS ESPAÑOLES EN CÓRDOBA

El general Drouet, que con su Cuerpo se dirigía desde Extremadura, donde estaba acantonado, al reino de Murcia, siguiendo el movimiento general de concentración de los ejércitos franceses del Mediodía y Centro de la Península, Murcia y Valencia, abandonó a Córdoba a la una de la madrugada de este día, entrando por la tarde en dicha capital el coronel alemán Schepeler, con una corta fuerza de caballería destacada de la división Penne Villemur, que iba en su seguimiento.

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8-9-1813. RENDICIÓN DEL CASTILLO DE SAN SEBASTIÁN

Acogida la guarnición francesa de San Sebastián al castillo de la Mota (ver 31 agosto), continuó allí la bella defensa que había hecho la plaza. Los ingleses construyeron entonces otras baterías, la núm. XV, de 17 cañones de a 24 ( ver el croquis del 31 de agosto. La batería núm. XV no aparece señalada en el) en el terraplén del hornabeque, para batir en brecha el castillo, la núm. XVI en la isla de Santa Clara (mismo croquis); dichas baterías y las de las anteriores que podían utilizarse contra las defensas del monte Urgull, rompieron el fuego sobre el castillo a la nueve de la mañana del 8, con 59 cañones, obuses y morteros, quedando en breves instantes reducida al silencio la artillería enemiga, y destruidos los muros del Mirador y la batería de la Reina; al mismo tiempo, una bomba hizo volar el depósito de municiones, y siendo de todo punto imposible prolongar la resistencia, el bravo gobernador Rey reunió el consejo de defensa, acordándose por unanimidad la capitulación. Izóse en el fuerte bandera blanca, y enviado un parlamentario al general inglés Graham, éste le abrazó y presentándole una pluma, le dijo:

"Señor coronel, después de la brillante defensa que han hecho vuestras tropas, no pueden considerarse vencidas y tienen derecho al dictar condiciones; escribidlas."

La guarnición, reducida a 1.850 hombres, entre ellos 481 enfermos o heridos, de 3.200 que eran al principio del sitio, efectuó al día siguiente la salida con todos los honores militares, quedando prisionera de guerra.

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10-9-1808. SORPRESA Y ENTRADA DE LOS ESPAÑOLES EN LOGROÑO

Al dirigirse la vanguardia del ejército de Andalucía, mandada por el general La Peña, por Soria y Sierra de Cameros, para caer sobre Logroño, se tuvo noticia, al llegar a Nalda, dos leguas y media distante de dicha capital, que en ésta había un fuerte destacamento de tropas enemigas, por lo cual dispuso el general se adelantasen como exploradores el capitán D. Francisco Moreno con 250 hombres de Voluntarios de Campomayor (hoy regimiento de Albuera) y algunos caballos. Próximos a Logroño, el soldado de dicho regimiento Francisco García propuso a otros tres de caballería penetrar solos con él en la ciudad, cuya arriesgada empresa llevaron a cabo valerosamente, separándose del resto de la fuerza e internándose en la población disparando sus armas, y dando vivas a España y a Fernando VII. Alarmados los vecinos, se lanzaron a las calles poseídos del mayor entusiasmo, creyendo habían entrado las tropas españolas que esperaban con gran impaciencia, y lo mismo creyó el enemigo, el cual abandonó precipitadamente al ciudad dejando en ella a sus enfermos y muchos pertrechos de guerra. García y los tres jinetes salieron tras él causándole algunas bajas y regresaron a Logroño, donde entró enseguida el capitán Moreno con su gente, y algunas horas después el resto de la División.

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12-9-1813. ACCIÓN DEL COLL DE ORDAL

Contestación a la pregunta nº 3, del apartado cuestiones:

Intentaremos una aproximación a lo que sucedió en Ordal a partir del día 12 de septiembre de 1813.

El Ordal pertenece al actual municipio de Subirats, a tres leguas de Villafranca. El general Suchet al mando de una fuerza compuesta por unos 30.000 hombres, buscaba mantener las comunicaciones con Lérida y por ello decidió instalar su Cuartel General en Molins del Rey, en espera de futuras acciones militares.

En la noche del 12 al 13 de septiembre, Suchet se dirige al Ordal, donde esperaba encontrar acampadas las tropas del británico general Frederic Adam, que a su vez constituían la vanguardia del ejército que mandaba el general Lord Bentink. La División de Adam estaba formada por unos 1.200 infantes de las más diversas procedencias: alemanes, calabreses, ingleses y suizos, un Escuadrón de Caballería y un tren montado de Artillería. Desde el día anterior contaba asimismo con tres Batallones de Sarsfield, un Batallón español, con dos piezas de artillería de a 8".

Todos ellos parece ser se situaron en las alturas del Puerto del Ordal, presentando un amplio frente a lo largo de todos los accidentes del terreno y apoyados además en unas defensas rapidamente construídas en algunos puntos considerados como vitales en lo ofensivo. El lugar estaba bien elegido, puesto que parece (nosotros desconocemos la orografía real del lugar) constituía un punto de fácil defensa, siempre y cuando pudiese mantenerse la comunicación expedita con el resto de los Cuerpos que componían el ejército anglo-español. Esta consideración era básica, sin embargo parece ser fue ignorada por el general en jefe.

Días antes el general Bentink, desde su Cuartel General en Villafranca, cometió el error de disgregar su ejército, disminuyéndolo vitalmente al enviar al Tercer Ejército río Ebro arriba, para participar en el bloqueo de Tortosa, poniendo en peligro hasta su propio Cuartel.

El camino de San Sadurní representaba el mayor peligro. Si al enemigo se le ocurriese dar un rodeo, podría atacar la retaguardia de las fuerzas que aguardaban apostadas en el Ordal e incluso proseguir hacia Villafranca. Las tropas de Adam se hallaban desplegadas del modo siguiente: a la derecha (en dirección a Villafranca), los ingleses; a continuación, ocupando las ruinas que había al márgen del camino, los alemanes y los suizos con sus piezas de artillería enfilando la carretera; los calabreses en el centro y los españoles a la izquierda. Atrás, en reserva, la Caballería.

Vivaqueaban tranquilamente, cuando sobre la clara media noche del 12, los franceses logran sorprender a las descuidadas tropas que se ven arrolladas en su rápido y bien calculado ataque. Superados con facilidad los puestos avanzados, los franceses desbaratan las defensas donde se situaran con tantas esperanzas ofensivas, aquellas piezas servidas por los alemanes y suizos. Solamente resisten los componentes del 27º Regimiento británico y los calabreses y españoles, que se enfrentan al 7º Regimiento galo por el frente y por el ala derecha los furibundos ataques del 44º Regimiento francés. Por dos veces rechazaron los ataques, hasta que al caer herido su jefe Adam, los ingleses se retiran y quedan solamente los calabreses y españoles al mando del coronel José de Torres, del Regimiento de Voluntarios de Aragón, Tiradores de Cádiz y varias Compañías de Granaderos de Ultonia al mando del capitán Rafael Larruda.

Los franceses al mando del general Mesclop, de la División Harispe, atacaron por dos veces la posición, y otras tantas fueron rechazados. Este tiempo sirvió para que se incorporasen los hombres de Tiradores de Cádiz y otras dos Compañias de Calabria, que deslizándose por las veredas, bajaron valientemente a reforzar a sus compañeros. La inesperada resistencia opuesta por aquellos bravos soldados, obligó a los franceses a enviar nuevas columnas formadas por la Reserva de su División, al mando del general Delort, para que atacasen y flanqueasen aquel núcleo de resistencia que tantos retrasos le estaba ocasionando en el desenlace final de una operación que había comenzado tan favorablemente para los franceses.

El coronel del Regimiento de Cádiz, Antonio Bray obtuvo la Cruz laureada de San Fernando. Entre los jefes británicos destacó el comandante Bugeaud, al frente de su Batallón. Al tiempo envía por la izquierda del camino a la División Habert, para dar el último y decisivo ataque general. Si diésemos una panorámica de lo que sucedía en el Ordal, veríamos a unos 3.000 hombres del ejército hispano-británico, enfrentándose a unos 9.000 a 10.000 franceses.

Mientras algo más alejado ya, el general Decaen se dirige a Martorell, con objeto de organizarse y atacar San sadurní y Villafranca.

El general Lord Bentink no participó en nada, sus tropas continuaban inermes en Villafranca, (a pesar de que le había garantizado a Adam que no habría ataques en los próximos días) y lógicamente les llegaría el ataque por sorpresa, tanto como lo había sido para los que se hallaban en el Ordal.

Habíamos dejado a los bravos que aún resistían en el Ordal, pero los continuos ataques y la desazón de ver que no les envían refuerzos, motivó que al cabo de más de una hora de reiterados ataques, también ellos acabasen buscando su salvación y comenzaron a retroceder, unos a Villafranca y otros hacia San Sadurní. Parece ser que el general británico Bentink cuando rinde partes a Wellington, dijo: "El único consuelo que puedo ofrecer, es el valor de ingleses y españoles, de la solidez y valentía de los últimos. Todo oficial británico de los presentes habla en términos de la mayor admiración". Las bajas de la acción del Ordal fueron: "28 muertos, 78 heridos y 38 contusos, entre los británicos. 87 muertos, 239 heridos retirados del campo de batalla, y 132 que quedaron en él... ".

Vencido el foco de resistencia aliado, los franceses prosiguen en su victoriosa marcha hacia Villafranca. El heróico general borredano Manso no participó directamente en la lucha contra las tropas de Suchet en el Ordal; lo había hecho día antes, cuando tomó prisionero a un batallón italiano que estaba acantonado en San Sadurní; el día 9, cuando sorprendió en Pallejá al 7º Regimiento francés y le infirió una muy seria derrota, puesto que en su enfrentamiento aquellos perdieron los efectivos del 2º Batallón de Húsares y otro batallón italiano completo.

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14-9-1808. CREACIÓN DEL REGIMIENTO DE BAILÉN, NÚM. 24

Fue creado en dicha fecha con las compañías levantadas por la Junta de Jaén al invadir los franceses la Andalucía, y figuraron desde luego al frente del nuevo regimiento tres Grandes de España: el duque de Osuna, que fue su primer coronel, el marqués de Camarasa, teniente-coronel, y D. Juan de Silva, comandante de uno de los batallones. Extinguido el 1º de junio de 1818 por el Decreto de reforma de dicha fecha, se dio dicho nombre en 1821 a otro batallón, disuelto en diciembre de 1823 como todo el ejército constitucional; tomó otra vez el nombre de Bailén por Real orden de 7 de junio de 1826 el 5º Ligero, organizado en 1824, pasando a ser de Línea por Real orden de 3 de agosto de 1841. Disuelto en 28 de junio de 1866 por haberse sublevado en Gerona, volvió a organizarse por Real orden de 22 de diciembre del mismo año.

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14-9-1810. SORPRESA DE LA BISBAL

El infatigable general D. Enrique O'Donell no daba un momento de respiro a los franceses. Apostado en Cervera el mariscal MacDonald para cubrir las operaciones de Suchet, pensó el caudillo español acometer algunos puestos de la retaguardia de la línea enemiga. Para ello embarcó algunas tropas en Tarragona, y saliendo él por tierra el 6 de septiembre, se puso en Villafranca al frente de la división de Campoverde; dirigióse a Esparraguera, donde dejó algunas fuerzas en observación de MacDonald y otras a la mira de Barcelona, y prosiguió su ruta por San Cugat, Mataró y Pineda, de cuyo punto envió por la costa al brigadier D. Honorato de Fleyres con dos batallones y 60 caballos contra Palamós y San Feliú de Guixols, mientras él se encaminaba a Tordera. Ya en dicha villa, mandó O'Donell exploradores hacia Hostalrich y Gerona, y al amanecer del 14 se adelantó con el regimiento de caballería de Numancia, 60 húsares y 100 infantes, marchando tan aceleradamente, que en cuatro horas franqueó la distancia de más de cuatro leguas que hay entre Vidreras y La Bisbal, siguiéndole detrás el regimiento de Iberia; Campoverde se situó con el resto de la división en el valle Aro, constituyendo la reserva. O'Donell cayó tan de repente sobre el pueblo, que cogió prisioneras las patrullas de coraceros y un cuerpo de 130 hombres que iba a reforzarlas, encerrándose con la mayor premura el general Schwartz y el resto de su gente en un antiguo castillo, donde por la noche se vió obligado a capitular. O'Donell que poco antes quiso reconocer el fuerte con objeto de quemar sus puertas, fue herido de gravedad en una pierna. Fleyres se apoderó también de la guarnición de San Feliú de Guixols, y de la de Palamós el teniente coronel D. Tadeo Aldea, quien fue el primero que subió al asalto. Los españoles se hicieron así dueños de 1.200 prisioneros, con el general Schwartz y 60 jefes y oficiales, y de 17 piezas de artillería.

El general D. Enrique O'Donell fue agraciado con el título de conde de La Bisbal (El firmaba como conde Abisbal)

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17-9-1812. ENTRADA DE LOS ALIADOS EN GRANADA

Retirándose el ejército del mariscal Soult, obligado a evacuar las Andalucías a consecuencia de la batalla de Salamanca o de los Arapiles (ver 22 de julio), abandonó a Granada el 16 de septiembre para dirigirse al reino de Murcia, y los aliados que iban en su seguimiento efectuaron su entrada al día siguiente en dicha capital, siendo el primero que penetró allí el príncipe de Anglona, del ejército del general Ballesteros. Los franceses no volvieron a pisar ya el suelo andaluz en el resto de la guerra.

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21-5-1813. PERSIGUIENDO FRANCESES EN EL COLL DE MONCADA

En la acción librada en el Coll de Moncada (Cataluña), el sargento del regimiento de Soria, Miguel París, con sólo dos soldados de su compañía, se lanzó en persecución de un grupo de franceses, los que, alcanzados, fueron muertos todos a bayonetazos. Enterado de su hazaña el general D. Francisco Copons y Navia, dio un abrazo al valeroso sargento al frente de la División formada con armas y banderas.

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